Los Cachorros llegan al 2017 con una alineación envidiable


Ahora que está cada vez más cerca el Día Inaugural, vamos a hablar de alineaciones. Después de hacer el escalafón de las cinco mejores rotaciones del béisbol para el comienzo de la temporada, cambiamos ahora al lado ofensivo.
El béisbol de Grandes Ligas, en sentido general, vio un aumento de la producción ofensiva la temporada pasada, en la que el promedio de carreras por juego subió casi un cuarto de anotación (de 4,25 a 4,28). Los batazos de larga distancia son la clave de lo sucedido, pues se conectaron más jonrones (5.610) que en cualquier otra temporada que no sea la del 2000 (5.693). Y con ese poder ha venido también una cascada de ponches, tantos que en cada una de las últimas nueve temporadas se ha implantado un nuevo récord de abanicados.
Nunca ha sido fácil armar un lineup con peloteros que viven pochándose. Pero cosas como poner la pelota en juego, embasarse y correr con inteligencia son factores más importantes que nunca al momento de llevar a un equipo al siguiente escalón. Profundidad y versatilidad también son esenciales en una época en la que pocos jugadores salen ilesos de una temporada de 162 juegos y en la que más y más equipos alternan jugadores.
Con todo eso en mente, aquí están los cinco lineups que considero se separan, en el papel, del resto de los clubes.
5. Indios
Por un lado, la lesión de Jason Kipnis en un hombro (después de una explosión de poder en el 2016) y el hecho de no saber qué se puede esperar de Michael Brantley evitan que los Indios ocupen un puesto más alto aquí. Del otro, la primavera de Brantley ha sido lo suficientemente prometedora y la lesión de Kipnis se está vendiendo como algo de poco tiempo (lo esperan antes de concluir abril), lo que permite poner a la Tribu entre los cinco mejores.
La llegada del dominicano Edwin Encarnación obviamente le da una pieza de mucha pegada al centro de una alineación a la que Kipnis, el puertorriqueño Francisco Lindor y los también dominicanos José Ramírez y Carlos Santana le proporcionan una gran dosis de capacidad de embasarse y poder. Encarnación no sacará a los Indios de un inning con ponches, quizás la única queja sobre Mike Napoli el año pasado. La pérdida de Rajai Davis significa que Cleveland no será tan dinámico en las bases como en otros años, y hay interrogantes en los jardines y la producción detrás del plato. Pero este club luce como uno que tendrá mucha gente en las almohadillas, lo que le sienta bien a la Tribu para buscar ser más o menos tan productivos como en el 2016, cuando terminaron segundos en carreras anotadas en la Liga Americana.
4. Nacionales
Para que estemos claros, estoy considerando en qué liga está cada club al momento de evaluar. La alineación de los Nacionales luce como una de las más fuertes de la Liga Nacional, así que la pondré por delante de las de varios equipos de la Liga Americana que bien podrían terminar anotando más carreras.
Los Nacionales terminaron anotando la octava mayor cantidad de carreras en las Grandes Ligas el año pasado, a pesar de una temporada poco notable de Bryce Harper. Quizás me estoy basando demasiado en la estelar primavera que ha tenido Harper hasta ahora, pero con el trabajo hecho para fortalecer la parte superior de su cuerpo y algo de suerte con las bolas puestas en juego, pareciese normal esperar que Harper mejore ese OPS+ de 116, aun si no alcanza el 198 que puso en el 2015.
Un Harper al máximo de su capacidad pondría a Washington en otro nivel ofensivo, y la llegada de Adam Eaton (más una temporada de Trea Turner) les darían a Harper y Daniel Murphy muchas oportunidades de remolcar carreras. Adam Lind es una póliza de seguro razonable si Ryan Zimmerman vuelve a lesionarse, y aunque Matt Wieters no podrá emular el impacto que produjo el venezolano Wilson Ramos antes de lesionarse el año pasado, podría hacer lucir un poco menos visible su partida.
3. Medias Rojas
Boston encabezó las Grandes Ligas en carreras anotadas (878) el año pasado por un margen bien significativo, pero es difícil saber cuánto afectará al equipo el retiro del estelar dominicano David Ortiz. No sólo se trata de la producción del Big Papi, sino también la forma en la que su presencia impactaba a otros dentro de la cueva.
Con Ortiz fuera, será responsabilidad del joven Andrew Benintendi, el recién llegado Mitch Moreland y el ahora delgado venezolano Pablo Sandoval asegurarse de que el lineup de los Medias Rojas se mantenga balanceado. Además, veteranos como Dustin Pedroia y el dominicano Hanley Ramírez necesitan mantener el ritmo mostrado en la segunda mitad del 2016. También será interesante ver cómo Xander Bogaerts se recuperará tras su declive después del Juego de Estrellas.
Aun sin Ortiz, este equipo tiene una buena mezcla de talento probado y potencial, lo que podría llevar a Boston lejos. Pero es normal preguntarse si las cosas marcharán tan bien como cuando el número 34 estaba en el medio del orden. (Uno también se pregunta si el Papi no regresará de sorpresa para la segunda mitad, pero eso es asunto para otro día).
2. Astros
El venezolano José Altuve ya era una garantía de 200 hits, 40 dobles y 30 robos, y el año pasado decidió batear para poder y sumar 20 jonrones.
El pequeño Altuve es el motor que hace rodar a esta ofensiva, y la bujía que les dio George Springer en la parte alta del orden el año pasado, el potencial de Alex Bregman y el puertorriqueño Carlos Correa y la producción año tras año de Carlos Beltrán le dan a los Astros un grupo estelar.
En el resto de la alineación, Brian McCann y Josh Reddick les darán más balance, y el cubano Yulieski Gurriel es representa un elemento interesante ahora que tiene algo de experiencia en la pelota estadounidense.
1. Cachorros
Tome a uno de los dos lineups de la Liga Nacional que anotó 800 carreras el año pasado (los Rockies fueron el otro) y súmele a Kyle Schwarber. Suena bien, ¿no?
Los Cachorros tienen una profundidad devastadora y ésa es una de las razones más importantes para que hiciesen lo que hicieron el año pasado. Tienen respuestas para cada golpe que podrían recibir en la temporada. Presumiendo que estén sanos, el manager Joe Maddon tendrá que seguir siendo creativo para armar la alineación y poder darle suficientes turnos al puertorriqueño Javier Báez, pero ése es un problema "agradable". El resumen de esta historia es que Schwarber, el vigente JMV de la Liga Nacional Kris BryantAnthony Rizzo y Ben Zobrist conforman un cuarteto de toleteros batalladores que podría ser una pesadilla para los lanzadores contrarios.
La gran interrogante es cuánto tiempo podrán los Cachorros seguir dándose el lujo de poner a jugar a Jason Heyward si continúan sus problemas en el plato, porque de ser así podría irles mejor usando a Báez y Zobrist. Y por supuesto, los Cachorros tienen a varios prospectos casi listos, como el dominicano Jeimer CandelarioIan Happ y el quisqueyano Eloy Jiménez.
Mención honorífica:
Los Orioles y los Cardenales tienen mucho poder, pero hay dudas con respecto a su porcentaje de embasarse. Los Rangers y los Rockies tienen mucho potencial, pero algunas dudas con respecto a la salud. Los Dodgers tienen piezas para alternar dependiendo del lanzador rival, pero tienen que mejorar contra zurdos. Los Azulejos están más balanceados con el cubano Kendrys Morales, pero deben suplir la producción de Encarnación. Los D-backs se ven bien en el papel, ¿pero podrá A.J. Pollock mantenerse sano? Los Marineros y los Tigres tienen grandes bates, pero ambos dependen de jugadores que van envejeciendo. El punto aquí, como podrán ver, es que había muchos candidatos para esta lista, pero me fui con los cinco que tenían menos debilidades evidentes.