Los Bucks sacaron de la pista a unos Pistons sin Blake Griffin¡


¡Kanter se crece y los Blazers dan primero ante los Thunder¡


Enes Kanter

Los Blazers consiguen poner el 1-0 a favor en un partido que tuvieron controlado y no dejaron escapar pese al esfuerzo heroico de George.

Va a ser una serie caliente, ya lo avisaron ambos equipos, aunque el primer plato servido no ha venido con picante. Ha venido con brega, con sufrimiento sobre todo del lado perdedor, pero sin incidentes reseñables: lo agradecemos. Es mucho mejor disfrutar de jugadores que empiezan haciéndolo fatal y terminan decidiendo y de hombres que son capaces de callar bocas a base de buen juego.
Los Blazers empezaron como un ciclón, tirando desde fuera con McCollum como máximo acertante y forzando a hacer lo mismo a unos Thunder que no tenía un tino ni parecido: empezaban unos con 7/9 y otros, con 0/7 desde la larga distancia. Ahí se abrió una brecha que llegó a acercarse a la veintena y que ponía muy de cara el choque para los de Oregón. Seth Curry acompañaba desde fuera a McCollum, no tanto así un Damian Lillard que se mostraba mucho más errático. 
Westbrook falló en tiros largos, pero acertó en todo lo demás. Se hizo daño en una caída y lo intentó hasta el final. Su equipo estaba haciendo un juego paupérrimo y el '0' supo mantenerles no tan lejos del rival en el marcador con acciones de pura potencia. Hubo que esperar a la segunda mitad para ver despertar a la fiera. 

Los Thunder debían remontar. Se pusieron a uno. Schröder y George vivieron una situación parecida, ya que los dos mostraron una faceta desacertada en los lanzamientos pero encadenando sólo unos cuantos buenos hicieron mucho daño a los de Terry Stotts. La diferencia entre ambos es que PG era duda hasta el último momento y se le vio sufriendo mucho al no poder mostrar el nivel de MVP al que nos ha acostumbrado durante esta temporada. 
El protagonista, al que muchos señalaron como el MVP del partido, terminó siendo Enes Kanter. No se olviden, se conoce los trucos de Steven Adams y se nota. El ex de los Thunder completó un enorme doble-doble (20 puntos y 18 rebotes), aunque la estadística tiene que ir acompañada de algo más: en su caso, de dos capturas en la ofensiva durante los últimos dos minutos que salvaron a su equipo cuando éste más lo necesitaba por la presión del contrario. Y el turco empieza la fase decisiva haciendo de menos la baja de Jusuf Nurkic, por la que se sigue apostando como clave de esta serie de primera ronda.
Portland cree y hace creer a su afición. Oklahoma quiere desprenderse ya, con sólo un partido jugado, de pesadillas pasadas que ya rondan por su cabeza.





Los Bucks sacaron de la pista a unos Pistons sin Blake Griffin¡


Los Bucks sacaron de la pista a unos Pistons sin Blake Griffin

Paliza descomunal del mejor equipo de la Regular Season, que recuperó a un Mirotic que no pareció al 100%. Giannis Antetokounmpo jugó a placer.

Los Bucks ganaron 60 partidos en Regular Season, los Pistons 41. En el cara a cara de la Regular Season, el resultado fue un rotundo 4-0 para lo de Wisconsin y, para colmo, finalmente la rodilla izquierda de Blake Griffin le dejó sin jugar. Así que lo de entrada era una serie desequilibrada quedó finalmente definida como un más que posible paseo para el mejor equipo del curso en un primer partido en el que la ventaja era de 20 puntos al final del primer cuarto (38-18), de 43 en el tercero (97-54) y de 35 al final (121-86).
Ningún titular de los Pistons superó los 12 puntos (Reggie Jackson y Andre Drummond) y ninguno de los Bucks anotó menos de 11, con todos en torno a los 25 minutos en pista. El quinteto de los de Casey acabó con un 1/12 triples, etadística global maquillada (un poco al menos) por Kennard (4/5 y 21 puntos) para un equipo que tiró en un 38% (por debajo del 30 desde la línea de tres) y que se vio desbordado desde los primeros ataques, con Giannis Antetokounmpo (24+17+4 en 23 minutos) superando a Thon Maker (un ex de los Bucks que fue abucheado) y gritando a la grada "soy jodidamente imparable". Los Pistons no pudieron hacer nada para contener al griego y finalmente Andre Drummond, desquiciado, fue expulsado por una fea falta tras rebote de ataque. Los Bucks ganaban por 41 en ese momento.

Regresó Mirotic, que no jugaba desde el 19 de marzo y que se perdió los 11 últimos partidos de la temporada, aunque el pulgar lesionado pareció molestarle en su primera tanda en pista. Acabó con 4 puntos y un 0/5 en triples en 15 minutos para unos Bucks que manejaron el partido a su antojo y que demostraron que están listos para lo que puede ser un viaje muy profundo en estos playoffs. Llevaban desde 2001 sin jugar el primer partido de unas eliminatorias en su pista, y ese fue también el último año en el que superaron la primera ronda: cayeron contra los Sixers de Allen Iverson en el séptimo partido de la final del Este después de haber patinado en el cuarto, en su pista y con 2-1 a favor. Desde entonces, ocho eliminaciones a la primera, un dato que sin duda va a cambiar ahora. Si va a ser solo fácil o absoluta y extraordinariamente fácil va a depender de la rodilla de Blake Griffin... y no hay mucho más. Normalmente se aconseja no sacar grandes conclusiones después de los primeros partidos de las eliminatorias pero en este caso la apuesta es sencilla. De verdad: no hay más.


¡Los Celtics reaccionan a tiempo y se llevan el primer asalto¡¡

Los Celtics reaccionan a tiempo y se llevan el primer asalto

Los de Boston, que jugaron un mal primer tiempo, arreglaron la situación con un tercer cuarto asombroso (26-8). Morris sostuvo al equipo e Irving sentenció.

Tardaron en mutar los Celtics en su inicio de playoffs, pero terminaron haciéndolo para llevarse el primer duelo de la eliminatoria ante Pacers (84-74). Los de Brad Stevens están acostumbrados a crecerse a estas alturas del año, sea cual sea su bagaje en la temporada regular, y más aún si juegan en un TD Garden que se engalanó de verde con el lema Boston Rise. Fue precisamente ahí donde los Celtics firmaron un intachable 10-1 en la pasada postemporada, aunque esa solitaria derrota fue la que les dejó fuera de la Final de la NBA. Ese tropiezo, que en el curso pasado llegó en su último duelo, pudo llegar en la apertura de las eliminatorias de este año si no fuera por la reacción local tras el descanso.
La franquicia de Massachusetts firmó una primera parte tremendamente floja.Comenzó el partido con muchas pérdidas (6 en el primer cuarto) y encajaron un parcial inicial de 6-14 al que supieron reaccionar. Marcus Morris se echaba el equipo a la espalda con sus 12 puntos (acabó con 20 y 7 rebotes) en el primer cuarto y respondía así al acierto exterior de Wesley Matthews. Pero los Pacers se transformaron en el segundo parcial (20-20).
Aumentaron la intensidad defensiva con Tyreke Evans y Domantas Sabonis, impidiendo los tiros cómodos del rival y cerrando de manera efectiva las líneas de pase para dejar en esos doce minutos a los Celtics con un 6 de 22 en tiros de campo. Nate McMillan plateó un juego extraordinario antes del descanso (38-45) pero se desvaneció por completo a la vuelta de los vestuarios.
Tras el parón cambiaron las tornas y los Celtics, que hasta entonces sumaban 9 pérdidas por 5 de los Pacers, se pusieron las pilas. Kyrie Irving mutó en defensa, pues en la primera parte estuvo desaparecido atrás, y comenzó a liderar a los suyos con eficiencia. El base sumó 8 puntos en ese cuarto (acabó con 20+5+7) y subió la intensidad junto a un Al Horford que sostuvo defensivamente a los suyos en todo momento. En menos de cuatro minutos igualaron el partido y al final del tercer cuarto ya ganaban de 11 (64-53 y 26-8 de parcial), dejando a su rival en un paupérrimo 2 de 20 en tiros de campo.




McMillan no fue capaz de conectar a los suyos y los Celtics, en racha y con el TD Garden crecido, aumentaron la ventaja a la veintena de diferencia a mitad del último asalto. Ese margen solo se vio reducido en los minutos finales, con los menos habituales en pista y las mentes puestas en el próximo partido. Los de Indiana cerraron el duelo con 0-12 final para maquillar su mala segunda mitad.
De esta manera, los Celtics mantienen el factor cancha y llegan con buena moral al segundo asalto en el TD Garden. Los Pacers, acostumbrados a mostrarse como un bloque férreo y difícil de doblegar (3º mejor equipo de la temporada regular en el rating defensivo), no tienen nada que perder y lucharán por dar la sorpresa en su segunda oportunidad lejos de IndianapolisDe ser así, podrían cambiar las tornas, y mucho. No es nada descabellado visto los serios altibajos que sigue mostrando su rival. Menos aún tras ver los tropiezos de varios favoritos en los primeros partidos de esta primera ronda. Así son los playoffs y así se presentan.

¡Salah se enchufa con un misil a la escuadra de Kepa¡

Salah se enchufa con un misil a la escuadra de Kepa

Marcó un golazo que abrochó el triunfo de un Liverpool que mantiene el liderato, con dos puntos de ventaja sobre el City aunque con un partido más. Mané abrió el marcador.

Su temporada no ha sido tan espectacular como la del año anterior, pero Mohammed Salah tiene ganas de hacer lo que le faltó entonces: ganar un título. Al egipcio se le nota con ganas, desatado en ataque y comprometido en defensa, y el golazo con el que hoy ha sellado la victoria del Liverpool ante el Chelsea ha rendido definitivamente a Anfield ante él.
Los reds consiguieron doblegar a los blues, que volvieron a sufrir el planteamiento excesivamente temeroso de Sarri, con los tantos del ex del Roma y de Mané, que cabeceó el primero un par de minutos antes de que Salah se inventase un misil desde 30 metros a la escuadra derecha de Kepa. Los londinenses consiguieron aguantar casi una hora de juego anulando bien en defensa a los de Klopp, pero el empeño del ex técnico del Nápoles en poner a Hazard como falso ‘9’ en algunos partidos importantes limitó mucho las opciones ofensivas de los suyos.
El belga es un jugador magnífico, extraordinario, y de sus botas salieron todas las opciones de los suyos –disparo al poste incluido tras un control maravilloso- pero cuando está tan cerca del área y sin partir desde la banda se anula una omnipresencia que es vital para el Chelsea. La entrada de Higuaín, que no aportó gran cosa, permitió sin embargo que los blues se recolocasen y el equipo se volvió mucho más reconocible, lo que sin duda hará que sus aficionados se pregunten por qué Sarri optó por renunciar a la iniciativa en el juego desde el minuto 1.
Con este resultado el Liverpool se coloca como líder provisional, aunque con un partido más que el Manchester City, pero supera el choque a priori más exigente de lo que queda de Premier League, mientras que el Chelsea se mantiene cuarto aunque con un encuentro más y con la posibilidad de ser sobrepasado por Arsenal y Manchester United.


Tiger Woods reabre su leyenda en Augusta: ya tiene 15 grandes¡

El Tigre no ganaba un major desde hace 11 años (US Open). Es su quinta Chaqueta Verde tras las que se llevó en 1997, 2001, 2002 y 2005.

Si hay una historia de cine en el golf es la de Tiger Woods. Icono mundial, que cayó a los infiernos en su vida personal y luchó durante una década por salir a flote entre operaciones quirúrgicas e incluso tuvo una detención policial, este domingo añadió una escena única a lo que sería su película. A los 43 años ganó el Masters de Augustael quinto de una carrera que empezó con el triunfo de 1997, allá por el siglo XX, cuando era un embrión de lo que sería el Tigre, ese extraterrestre que conquistó 14 majors hasta 2008. Ahí la cuenta se paró con el US Open… y el 15 llegó el 14 de abril de 2019, en Augusta. 11 años después. La carrera contra Nicklaus (18 grandes), que parecía muerta, se reabre entre los gritos de la multitud que le jaleaba.
Salía Tiger al partido final (-11) con dos golpes de retraso respecto al impasible italiano Francesco Molinari (-13), que ya le había tumbado en el pasado British Open. En los primeros hoyos se respetaron e incluso el turinés despegó para sacar un golpe más a Woods, que compaginó tres birdies con dos bogeys. Molinari, de juego más estable, aguantaba para llegar con la misma ventaja, dos arriba, a Amen Corner, el rincón mágico de Augusta. Esos hoyos 11, 12 y 13, en los que todo sucede en este major. Ese sitio donde los golfistas infalibles pueden sufrir un shock desconocido que les saque del torneo. Esta vez también fue así… pero no para el Tigre.
Salvaron los favoritos el hoyo 11, sin problemas, pero el 12, el Golden Bell, ese par 3 en cuya agua han naufragado históricamente grandes campeones, fue el que aniquiló mentes. Soplaba el viento de manera racheada y lloviznaba, con lo que la elección de palo se hacía más complicada. Primero pasaron por allí Koepka y Poulter, dos golfistas a priori seguros, y su bola fue absorbida por el agua. Con dos doble bogeys, sus cerebro desconectaron del torneo. Justo después llegaba al tee Molinari, que debatió profundamente que golpe dar con su caddie Pello Iguarán.Dio a la bola… y ¡puf! Agua. Tiger Woods, que conocía bien el lugar, tiró a asegurar. El partido se igualaba en -11, mientras otros aspirantes se apuntaban a la batalla por el bajón (Schauffele, Dustin Johnson, Cantlay…)Chicco Molinari seguía vivo, pero su mente se había ido lejos… Y Tiger acabó Amen Corner, en el 13, con un birdie y su Tiger Fist Pump, su puño ganador. Líder en solitario (-12).

Tiger Woods. 

En el hoyo 15, (Firethorn) el par 5 con el que se puede ganar ventaja o perder el tren, fue en el que se vivió el desenlace. Molinari tenía un segundo golpe para llegar a green. Su bola chocó con una rama y otra vez... agua. La maldición del Golden Bell y la inestabilidad emocional golpeaban al turinés que había arrasado en la Ryder Cup. Las decenas de millares de aficionados jaleaban a Tiger que sí que acampaba en el green y hacía otro birdie (-13). En el 16, el par 3, coqueteó hasta con el hoyo en uno. Su marabunta, cada vez más difícil de vislumbrar por su numerosidad, estallaba con el -14. Firmó par en el 17.
El paseo triunfal de Tiger comenzaba en el hoyo 18, con una salida perfecta y entre una atronadora ovación. Sólo un doble bogey le dejaría igualado con Dustin Johnson, Schauffele y Koepka, que cerraron en Casa Club con -12. Era una opción inverosímil. Tiger Woods, que ya había peleado por British y PGA en 2018, no estaba para regalar nada. Tenía esa mirada de ganador, la que le llevó a ser el deportista con más ingresos del mundo, el que aparecía en los videojuegos, la referencia de los patrocinadores que un día le abandonarían cuando su vida se vino abajo y llegaron las cuatro operaciones de espalda y las otras cuatro de rodilla… El Tigre metió el putt de la victoria, como hizo cuando ganó en 1997, 2001, 2002 y 2005, y el National de Augusta estalló como no lo había hecho en 14 años. Era una masa enloquecida.  Patrick Reed le colocó la Chaqueta Verde al renacido héroe americano. El que cayó a los infiernos y salió para volver a las nubes. No hay duda, la vida de Tiger Woods es de película. 

Jon Rahm terminó noveno

Jon Rahm partía muy lejos de la cabeza en la jornada final y, pese a ello, llegó a tener algún momento cerca de los primeros puestos. Finalmente terminó noveno, con -10, en su mejor vuelta de este Masters (68 golpes) y estuvo a punto de firmar un hoyo en uno en el 16. Igual que en 2018, el de Barrika hace de nuevo un top-ten en Augusta

Clasificación

1. Tiger Woods (EE UU), -13
2. Brooks Koepka (EE UU), -12
-. Xander Schauffele (EE UU), -12
-. Dustin Johnson (EE UU), -12
5. Francesco Molinari (Ita), -11
...
9. Jon Rahm, -10



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