Los Lakers mejoran y ponen en su sitio a los Mavs de Luka Doncic

 NBA | LAKERS 138 - MAVERICKS 115

Los Lakers mejoran y ponen en su sitio a los Mavs de Luka Doncic

Luka Doncic


El esloveno contó con algo más de ayuda en ataque, pero la defensa de los Mavericks no pudo con Harrell, Schröder, Davis y LeBron James.


Llegaban con mala cara los Lakers. Les habían ganado sus vecinos, los Clippers, en la noche de apertura de temporada donde les entregaron los anillos de campeones y en un Staples Center que esa noche era suyo. Paul George les dejó un regalo de Navidad anticipado de los que sólo contienen carbón en su interior. Era hora, ante los Mavericks, de resarcirse.

La NBA programó a Luka Doncic, lógico viendo la popularidad que ha cogido en sólo dos años, para luchar contra LeBron James y los suyos en el partido más importante de la jornada y los texanos no estuvieron a la altura. Volvió la irregularidad, que no se dejaron en Phoenix, y también los problemas para contener al rival. La nula defensa fue la peor noticia para los de Carlisle, que cayeron 138-115

Doncic se quedó solo ante los Suns y en esta ocasión tuvo algo más de ayuda. Sus 27 tantos fueron acompañados por los 17 de Trey Burke y Josh Richardson, respectivamente, pero sin verdadera influencia para hacer daño al contrario. Estériles. A Dallas se le fue el partido ya en la primera parte, dando mucha cancha a dos jugadores que apenas están jugando sus primeros partidos con los Lakers: Dennis Schröder, que finalizó con 18 puntos, y Montrezl Harrell, que se fue esta noche hasta los 22 puntos

Los texanos empezaron con dos triples aislados de Finney-Smith y un par de acciones de Powell al margen de las faltas que pudiera sacar Luka Doncic y cómo podría transformar los ataques en solitario. No se les está viendo asociarse bien, quizás por falta de acierto desde fuera. En el otro lado Schröder comenzaba haciendo daño con correteos en círculos o yendo directo al ro, lo que se le pidiera, y con combinaciones de calidad entre James y Davis. Vamos, dos mundos distintos. La calidad de Doncic era lo que mantenía apretado el encuentro en esos primeros compases. 

Hardaway aparecía y Richardson recogía su testigo. Es lo que se le pide a los jugadores con puntos en las manos que Doncic tiene al lado. Al final de ese segundo periodo donde despertaron acabó él solo, una vez más, tirando del carro porque se les hacía el aro muy pequeño. Pero, sobre todo, el problema estaba atrás. No ya sólo al no controlar la pintura, en la que puede entender que Harrell o Davis te hagan un traje, sino al permitir tiros liberados a Caruso, Morris o Caldwell-Pope. Las dos megaestrellas de los Lakers y la puntilla que les dio Kuzma con un triple sobre la bocina llevó a los Mavs a verse 12 abajo al descanso y habiendo encajado ya 69 puntos. Malos augurios, pero había capacidad de respuesta. 

Trey Burke, como en la eliminatoria ante los Clippers, se erigió en confiable para Carlisle y su proyección en la pista, Doncic. El base-escolta supo buscarse sus jugadas, pero a la hora de defender no vimos al Burke que puede ser un incordio para los contrincantes. La diferencia se mantuvo un rato más; la sensación de control de los Lakers, sin embargo, iba a más. Davis las metía desde cerca y desde lejos, LeBron quería duelos con Luka para demostrarle que todavía está por encima, Marc Gasol no necesitaba aparecer mucho (2+8 en 20 minutos) y, sobre todo, Harrell le hacía un traje a medida a quien se pusiera por delante: a Powell y Cauley-Stein, en el poste y con continuaciones; a Marjanovic, con lanzamientos desde cinco o seis metros. La diferencia ya se acercaba a los veinte y Anthony Davis fue el que dio la puntilla con un triple, especialidad que le vamos a ver intentar cada vez más si sigue jugando como ala-pívot la mayoría de los minutos. Los locales pudieron celebrar ese anillo al dedo con un partido completo en las dos áreas.

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